Mi Carta de Viaje N§ 10 Rep£blica de Chile, ARICA, el Domingo el 12 de abril de 1998 Muy amigos m¡os: -"Eso es un relicto del gobierno militar. ­No le preste atenci¢n!" -"­No es as¡! Es una tradici¢n muy importante que viste. Cada domingo, en todo Chile, hay una parada militar a las once de la ma¤ana. Un oficial del ej‚rcito da una alocuci¢n patri¢tico-hist¢rica. Exactamente como viste. Eso se hace por todo el a¤o, eligiendo batallas u otros acontecimientos patri¢ticos, que debemos recordar durante esa semana. Eso lo instituy¢ Pinochet. Es muy importante para introducir a los j¢venes en los temas patri¢ticos. Las escuelas lo insertan en su horario de clase de la semana".As¡, me fui a la biblioteca municipal. En la biblioteca, pensaba, podr¡a encontrar la documentaci¢n y me alegraba ya de una documentaci¢n tan completa. En mis visitas regulares ya hab¡a notado que la biblioteca jugaba un papel importante en proyectos de las escuelas. Cada d¡a ven¡an muchos chicos y chicas para hacer sus deberes basados en la documentaci¢n de la biblioteca. Por eso, manten¡an numerosos ejemplares de ciertos libros. Aparentemente hab¡a v¡nculos entre las escuelas y la biblioteca para que mantuvieran documentaci¢n espec¡fica. Ellos podr¡an presentarme el programa y la documentaci¢n hist¢rica para este desfile dominical. Pero no fue as¡. S¡, conoc¡an esta tradici¢n, as¡ como la participaci¢n de los colegios. Pero el centro de gravedad era el ej‚rcito. Ellos deber¡an tener los v¡nculos directos con los colegios y quiz  tendr¡an la documentaci¢n que buscaba. Andando al ej‚rcito, pas‚ por Manuel, mi 'apoyo general' en Arica en cuanto a explicarme cosas que no entiendo. Hablamos mucho en su Centro de Llamadas cuando no hab¡a mucha gente. Desenmara¤aba, para mi, los secretos del negocio del tel‚fono chileno con sus ocho empresas, as¡ como el reciente desarrollo t‚cnico-pol¡tico alrededor de los celulares. Dijo: -"Los desfiles son efectivamente m s antiguos que el gobierno militar, pero la participaci¢n de los civiles es m s reciente, as¡ como las bandas de los colegios que, a veces, toman parte en este desfile". De esta manera entend¡ el secreto tras los ensayos que ve¡a tres veces por semana de la banda del colegio la cual pod¡a ver en el patio de recreo desde mi habitaci¢n. La existencia de una banda me parec¡a bastante corriente, pero no hab¡a entendido el porqu‚ de sus maniobras militares, marcando figuras tan complicadas. De repente las reconoc¡ como las figuras que hac¡a la banda militar durante la parada. -"S¡", confirm¢ el se¤or Rodr¡guez del departamento de Relaciones Publicas del Cuartel General del Ej‚rcito, "es una tradici¢n desde 1880 despu‚s de La Guerra del Pac¡fico. Los civiles tiraban flores a los soldados cuando marchaban por las calles de Arica. Eso se instituy¢, con apoyo de Santiago, para reforzar los sentimientos patri¢ticos en esta regi¢n tan lejana del centro del pa¡s. Esta tradici¢n existe solamente en Arica. En Tacna, la ciudad al otro lado de la frontera con Per£, mantienen tambi‚n tal tradici¢n por las mismas razones. La participaci¢n de organizaciones civiles es, en efecto, muy reciente. Hay colegios, clubes deportivos o, como el domingo pr¢ximo, los bomberos. Ellos nos piden participar con ocasi¢n de una fiesta suya. Su historia se incorpora en la alocuci¢n patri¢tica del d¡a, junto con los otros hechos, para ampliar el sentimiento patri¢tico." -oOo- Esta carta es la £ltima desde Chile. Me voy a Europa el 11 de Mayo, para pasar quince d¡as en Las Islas Canarias antes de quedarme en Francia durante el verano. Volver‚ a ver a mis hijos y mis nietas. Por primera vez voy a ver a la m s joven, Charlotte Fanny, hija de Martine, que naci¢ el 23 de Marzo pasado. Despedirme tambi‚n de este pa¡s que he conocido m s y m s en el £ltimo medio a¤o. Me doy cuenta de todos los v¡nculos y amistades que no exist¡an hace seis meses, y de esos que ten¡a ya desde mi primer viaje. ¨Cuanto tiempo pasar  antes de que nos volvamos a ver de nuevo? ¨Podremos mantener contacto por la correspondencia como nos prometimos? Seguramente no podr‚ seguir el contacto cotidiano que ten¡a con el desarrollo pol¡tico-cultural que me cautivaba. La lucha de este pueblo por su democracia propia y personal, por su verdad y por su historia, sigue y seguir  fascin ndome. No fue poco lo que estaba pasando los £ltimos meses: La renuncia de Pinochet, programado en la transici¢n, y su nominaci¢n como senador vitalicio. No se iba sin volver a las heridas de los £ltimos 25 a¤os: Hab¡a la acusaci¢n constitucional que fue rechazada pol¡ticamente con muchas emociones. La verdad segu¡a ocult ndose por la 'estabilidad del estado': esa f¢rmula m gica. Adem s, escribi¢ Eugenio Tironi en "Qu‚ Pasa" de 11 del Abril: "Los chilenos est n corro¡dos por la angustia, no por la melancol¡a. No est n interesados en emplear sus mejores energ¡as en explorar su pasado. (...) No quieren ni explicaciones ni acusaciones..." (p gina 28). Hay muchas otras cosas que hacer para la 'estabilidad del estado'. El ‚xito econ¢mico, por ejemplo, es un factor positivo en esta estabilidad, pero depende demasiado del capital extranjero buscando mano de obra barata. Eso lo encuentran, por la vasta pobreza en este pa¡s. -"El gobierno militar ech¢ afuera la clase media industrial porque el capital extranjero no estaba dispuesto a pagar los sueldos requeridos", ya observ¢ Manuel anteriormente, "Por eso, estamos como en el feudalismo: Los ricos se hacen m s ricos y los pobres se hacen m s pobres". Coincidimos que eso es una amenaza aun m s peligrosa para la deseada estabilidad del estado. Ya hab¡a llamado mi atenci¢n la falta de la clase media intelectual, una situaci¢n usual en una pos-dictadura y dije: -"Es preciso que reconstruyan, con un programa educacional a largo plazo, una clase media amplia, polifac‚tica y situada. Eso es el factor m s importante para la estabilidad en una democracia. Pero de eso, no veo nada en la agenda social del gobierno de Fre¡, limit ndose a 'la educaci¢n en la lucha contra la pobreza', un objetivo bastante pobre para una tal reforma. -"No estoy de acuerdo. Ten¡amos una clase media demasiado grande, siendo causa del caos en 1973", opuso Manuel recordando ese per¡odo con angustia. -"Pero sin pobreza, no hay sistema neo-capitalista, no hay capital extranjero. Es como en el tiempo colonial. Necesita una clase media amplia para soportar un clima en donde las inversiones extranjeras no huyan con el m s leve aumento de los gastos o impuestos", intent‚ sin ‚xito. C¡nicamente escribi¢ Fernando Villegas en la misma revista sobre 'la educaci¢n en la lucha contra la pobreza': "No cabe duda que el debate (...) de cuanto plata tirarles a los pobres que se quedan tranquilos, va a ser el centro de gravedad (...) de las campa¤as presidenciales (...)" (pagina 98). Voy a despedirme de ti, pa¡s peque¤o y grande. La pregunta eterna de tu gente fue ¨Somos un pa¡s desarrollado? No s‚, pero el desarrollo que viv¡a, fue m s emocionante que un drama griego. ­Que te vaya bien, Chile! No podr‚ desistir de seguir desde Europa tu camino inseguro. Nos hemos tropezado demasiado ¡ntimamente. ­Que te vaya bien! Os saludo cordialmente, G‚rard ------------------------------------- (c)1998 G.H.A. van Eyk, escritor itinerante.